Por René Garreaud* e Ivan Vergara**/
El viernes 7 de marzo de 2025 una intensa tormenta produjo acumulaciones de lluvia superiores a 300 mm en seis horas sobre y alrededor de la ciudad de Bahía Blanca, en el litoral sur de la provincia de Buenos Aires, Argentina.
Los cerca de 300 mm en 4 horas produjeron una gran y extensa inundación que costó la vida de 15 personas, miles de damnificados y una gran afectación a la infraestructura pública y privada. Junto con el aumento de la amenaza física, sobre la cual tenemos poco control, existen marcados cambios demográficos y tecnológicos que alteran la exposición y vulnerabilidad -y en consecuencia el riesgo- sobre los cuales sí es posible intervenir de manera local y tangible.
En particular, la ubicación de grandes poblaciones en terrenos potencialmente inundables representa uno de los mayores impulsores del aumento de riesgo en muchos lugares del planeta, y queda de manifiesto en el reciente evento en Bahía Blanca. Aunque este problema es ampliamente reconocido, limitaciones económicas y elementos socioculturales dificultan la relocalización de la población en terrenos menos vulnerables.
Aunque lejos de los Andes, nuestra cordillera siempre juega un rol, y ademas el evento fue tan notable que en este breve análisis describimos en algún detalle las condiciones meteorológicas, recopilamos sus principales impactos y discutimos cómo ha cambiado el riesgo de estas inundaciones desastrosas.

Accede al análisis completo aquí: https://www.cr2.cl/analisis-cr2-un-analisis-hidrometeorologico-de-la-tragica-tormenta-de-bahia-blanca-argentina/
*Subdirector del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia-CR2, y académico del Departamento de Geofísica de la Universidad de Chile
**Investigador postdoctoral del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia-CR2